Inicio / Guía de Estrategia Digital de Marca (EDM) / Fase 1 de EDM: Producto
En marketing, es habitual encontrarse con negocios obsesionados por crecer:
Quieren atraer más tráfico.
Vender más.
Escalar campañas.
Invertir más en Ads.
Pero pocos se hacen una pregunta que lo cambia todo:
«¿Mi producto está realmente listo para escalar?»
La Fase 1 de la metodología EDM empieza aquí: en el producto.
Y no hablamos solo de lo que vendes, sino de todo lo que hay detrás de eso: la propuesta de valor, la rentabilidad, la experiencia, el posicionamiento y el cliente al que va dirigido.
En el marketing digital tradicional, la mayoría de estrategias empiezan por la captación: SEO, Ads, influencers, contenido… todo para generar tráfico.
En Estrategia Digital de Marca empezamos en el producto.
¿Por qué? Porque antes de lanzarnos a la adquisición, a la conversión o a cualquier otra acción, necesitamos tener una base sólida: un producto o servicio que realmente conecte con nuestro público objetivo y que tenga potencial de crecimiento.
Cuando hablamos de producto no nos referimos únicamente a lo que vendes (un suplemento, una camiseta, una formación…).
Nos referimos a TODO lo que lo rodea:
Su propuesta de valor.
Su experiencia de uso.
Su posicionamiento.
Su rentabilidad.
Su presentación.
Y, sobre todo, su encaje con el cliente ideal.
En esta primera fase, el análisis es clave. Nos hacemos varias preguntas importantes:
Entender a fondo a nuestro cliente ideal es crucial.
Si no entiendes en profundidad a tu buyer persona, tu producto será genérico.
Parece una obviedad, pero muchos negocios no saben responder con claridad:
¿Cuáles son las características concretas de tu producto?
¿Qué beneficios reales aporta?
¿Qué lo hace diferente a lo que ya existe?
¿Cómo se percibe hoy en el mercado?
Muchas veces se pasa por alto esto y es súper importante porque un producto puede vender mucho y aun así destruir tu negocio si:
Tiene márgenes bajísimos.
La logística es muy costosa.
Requiere atención constante.
Preguntas clave que debemos hacernos:
¿Cuál es el margen bruto real?
¿Qué % se va en costes logísticos, operativos, de marketing y personal?
¿Puedes escalarlo sin que se dispare tu estructura?
Si no lo sabes, no puedes decidir cuánto invertir en Ads, por ejemplo. Sin embargo, si lo sabes, puedes invertir con cabeza y crecer sin ahogarte.
No todos los productos o servicios tienen el mismo potencial ni la misma rentabilidad.
Algunos:
Son “productos gancho” que traen tráfico.
Otros tienen más margen.
Algunos fidelizan.
Otros solo ocupan stock y desvían la atención.
Identificar cuáles son nuestros «productos estrella» y cuáles pueden ser menos prioritarios nos ayuda a enfocar nuestros recursos de manera inteligente.
Estar al tanto de las tendencias del mercado y de cómo se mueve la competencia es esencial para adaptar nuestro producto y nuestra estrategia digital.
¿Está creciendo esta categoría?
¿Hay saturación?
¿Han cambiado los hábitos del consumidor?
¿Está emergiendo una subcategoría que deberías liderar?
En la Estrategia Digital de Marca, el producto no se trata como algo estático, sino como una palanca de impacto directo en negocio.
No trabajamos con campañas sueltas. Estudiamos el producto, lo que se vende, por qué se vende, y qué podemos cambiar.
Conocer el producto es conocer la marca completa y el contexto inicial define parte de la estrategia.


Por ejemplo, una de las marcas con las que trabajamos en Webposoter, el caso de Ilia Topuria Store:
Se desligó la tienda de la marca personal para crear una identidad propia.
Se eliminaron los descuentos para no devaluar la percepción del producto.
Se creó un ecosistema 100 % online y automatizable, sin necesidad de almacenes.
Se estudió el producto desde la perspectiva del cliente y del negocio.
Y, al hilo de esto, muchas veces pregunto por qué los gastos de envío son de 3,95 €. Y la gente no sabe contestar el por qué ni el para qué.
Esa es la clave: si no sabes justificar cada decisión del producto, tampoco sabrás escalarla.
Una buena estrategia de producto permite:
Gestionar mejor el stock.
Diseñar campañas evergreen + campañas especiales con sentido.
Adaptarse a la estacionalidad sin improvisar.
Generar picos de venta predecibles.
Mantener la rentabilidad bajo control.
En EDM, esto se traduce en campañas como:
Todas estas campañas solo funcionan si el producto, el pricing y la propuesta están bien definidos.
Ejemplo de calendario oficial de la Ilia Topuria Store:

Un mal producto no se arregla con buen marketing. Y un producto sin estrategia es una oportunidad perdida.
El producto es la base del sistema, porque condiciona todo lo demás:
El tipo de cliente que atraes.
Lo que puedes invertir en captación.
La posibilidad de que te recomienden o te olviden.
El producto no es solo lo que vendes. Es cómo lo vendes, por qué lo vendes y qué experiencia generas.
Antes de invertir más en campañas, revisa tu producto. Y no solo desde dentro, sino desde fuera: desde la mirada del cliente y del negocio.
Porque un producto bien planteado reduce el CAC, aumenta el CLTV y construye marca.
Y una Estrategia Digital de Marca empieza siempre por ahí.

Escrito por:
Desde hace más de 12 años me dedico en cuerpo y alma a estudiar, experimentar y desarrollar estrategias de Marketing Digital (o como me gusta decir: Estrategias Digitales de Marca).
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